Día 8 – Tongue – Fort Augustus


 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

23 de abril de 2008

Hoy damos gracias a Tim, que me ha llevado en coche hasta Inverness.

Ayer, para relajarme de noche, me puse con un puzzle de 500 piezas, finalmente no conseguí mucho, pero es algo que hay que probar.

Así que, después de haber estado ayer por la tarde explorando las posibilidades para salir de Tongue: bus hasta Thurso y después tren hasta Inverness, o autostop hasta Ullapool; tengo la increíble suerte de que, cuando salgo para ponerme a hacer autostop, también se está marchando Tim, que ha pasado la noche en el albergue, tiene coche y como va a pasar por Inverness, pues todo mi problema solucionado. Me he plantado en Inverness con todas las comodidades del coche, además hemos ido por una carretera secundaria que va por las montañas, vemos parajes, lagos, pasamos por Laig, que es un buen sitio para usar como base para explorar la zona y debe tener bastantes turistas en verano.

Llego a Inverness hacia las 10.00, con tan buena suerte que a las 11.30 sale un bus para Fort Augustus, el sitio al que realmente quería llegar.

De Inverness a Fort Augustus
Es impresionante darse cuenta de lo largo que puede llegar a ser un lago, y el Ness lo es. Es un mar, alargado, de forma que su anchura no es tanta, pero de punta a punta, parece perderse en el horizonte.

Fort Augustus
Esto es precioso, por los cuatro costados, el lago Ness, el canal de Caledonia, montañas con bosques y montañas con lagos.
Y tengo, otra vez, la suerte de que mientras paseo para echarle un vistazo a las esclusas del canal, un yate lo está a travesando, así que tengo la oportunidad de ver todo su funcionamiento, incluido el puente giratorio.

Atención, he comprado un mapa del terreno, de los que valen para hacer senderismo, el primero que tengo entre manos, realmente es útil. Ya tengo información de todo el territorio alrededor del lago Ness.
He ido a dar un paseo corto por la orilla oeste, y hay un sendero que pasa por un bosque, que es como los de los cuentos de hadas, limpio y frondoso, con pequeños riachuelos que forman pequeñas cascadas (Nota 23). Y lo curioso es que son senderos marcados y conocidos, y sin embargo conservan todo su encanto.

He ido a ver el Barcelona – Manchester a un pub, y allí estaban también los australianos con los que comparto habitación, bueno, tres australianos y un finlandés (Erasmus). Vienen en un viaje organizado, también hay otras chicas australianas y una sudafricana, pero tengo problemas para entenderlos y eso me impide hablar más con ellos, habría estado bien.