El turismo ha supuesto y supone para España un modelo de éxito, motor de la economía e impulsor del desarrollo social, independientemente de los cambios estructurales en la economía y sociedad españolas:
Por su aportación al PIB (11% en 2005) .
Por su aportación a la balanza de pagos(40.710 millones de € de ingresos).
Como principal generador de empleo (más de 2,3 millones de personas equivalentes al 12% de la población total ocupada en 2005).
Por su contribución a la integración social (371.000 inmigrantes empleados equivalentes al 17,9% de los inmigrantes ocupados en España).
Es la actividad empresarial con más futuro, según el 60% de los directivos españoles.
Sin embargo, el entorno es cambiante ...:
En el marco de la globalización económica y la desregulación de los mercados, se produce un fuerte incremento de la competencia internacional
Existe una influencia creciente de los aspectos medioambientales, reflejada en una mayor preocupación social y en medidas legislativas.
La relación con el cliente está cambiando, dándole al consumidor un poder de información, decisión y compra antes inimaginable
El turismo de sol y playa sigue siendo la base del turismo español
El crecimiento y la diversificación de los productos turísticos tiene en el turismo urbano su gran exponente, con las mayores tasas de crecimiento esperadas
