Rock and roll en londres, rutas para disfrutar de la música


 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Millones de visitantes que llegan a Londres cada año, la capital del Reino Unido continúa fascinando a todo el mundo. Hace más de cuarenta años que tuvo lugar el apogeo del Swinging London y más de treinta desde la explosión del punk, son muchos los que se sienten atraídos por un pasado que ya no existe pero que ha creado algunas de las mayores leyendas del rock. Londres siempre será la ciudad de los Rolling Stones, de los Beatles (vale, los Fabulosos Cuatro eran de Liverpool pero… ¿dónde dieron vida a su mito y grabaron sus discos?), de Pink Floyd y de las noches psicodélicas en el Ufo Club, de los Who y de los Yardbirds, del punk con los Sex Pistols y los Clash.

Londres ha sabido mudarse de piel conjugando tradición e innovación y convirtiendo un pasado tan emblemático como mitificado en un verdadero tesoro. Es una pena, pero muchos de los sitios de culto del rock ya no existen pues han sido arrastrados por una ciudad envuelta en una transformación permanente, en ocasiones hay una placa que recuerda una fecha, un evento o un lugar pero a veces ni siquiera eso. Sin embargo, otros sitios resisten a pesar del paso del tiempo y de las modas que se subsiguen a un ritmo vertiginoso.

Podemos comenzar por el Soho, partiendo desde la callejuela apartada de Tottenham Court Road. Lo que una vez fuese un callejón sin salida, Denmark Street, hoy se ha convertido en uno de los lugares más ricos en historia de la capital inglesa. Su popularidad no solo proviene de las tiendas de instrumentos musicales donde aún hoy compran los músicos famosos y otros que no lo son tanto sino del hecho de que esta callejuela estaba repleta de pequeñas salas de grabación y oficinas de sellos discográficos. En el número 4 estaba Regent Studio, hoy es una tienda de instrumentos musicales pero fue aquí donde los Rolling Stones registraron su primer disco. Siempre en Denmark Street se encontraba la sala de pruebas de los famosos Sex Pistols. En Tottenham Court Road, un poco más alejado se erigía el histórico Ufo Club que fungió como cuna para Pink Floyd. Idéntica suerte corrió la mítica sala de conciertos Astoria que desapareció con la nueva estación de ferrocarriles. En Oxford Street aún resiste el 100 Club, el sitio donde el primer festival punk de septiembre del 1976 recibió su bautismo de fuego, en la actualidad funciona y presenta una programación muy variada. También se mantiene activo el club de jazz Ronnie Scott’s, en el número 47 de Frith Street.

La multifacética Londres es una fuente inagotable de historias. Basta emprender un paseo a lo largo del Támesis para ver inmortalizado lo que Pink Floyd  puso en la portada del disco “Animals”, el enorme complejo del Battersea Power Station,o captar como mucha gente la famosa foto del célebre paso de cebra popularizado por los Beatles, en Abbey Road.

Ciudad dinámica, frenética y electrizante, busca entre los vuelos a Londres y respira el ambiente londinense, intenta capturar al menos un ápice de la atmósfera que reinaba en tiempos pasados pero sobre todo para ver y hacer. Se pueden visitar los famosos mercadillos de Portobello y Camden,y las tiendas de discos y de ropa vintage y alternativa. Hay tiendas para los que buscan discos de vinilo y CDs, como Out On The Floor Records, Sound That Swing (en Camden), Sister Ray (en Soho) y Rough Trade East (en Brick Lane). También hay lugares emblemáticos para los amantes del séptimo arte y el pop, como Beyond Retro, el paraíso del usado, Vintage Magazine Shop o Darkside para los apasionados de la estética gótica.

 

Fotografía: puntoencuentrocomplutense